Autocompasión Vs Autoestima y Autocrítica

Autoestima es una evaluación global, un juicio acerca de nuestra valía. Para puntuar alto en autoestima te tienes que sentir especial y por encima de la media en determinadas características. Situarse en el promedio no está bien visto, es casi un insulto ser normal. Estamos viviendo una epidemia de narcisismo en nuestra cultura. Un problema adicional con la autoestima es que está supeditada al éxito, solo nos sentimos bien cuando tenemos éxito en aquello que es importante para nosotros. Pero ¿qué ocurre cuando fallamos? ¿Qué ocurre cuando no alcanzamos nuestras expectativas? Nos sentimos fracasad@s, nos sentimos mal.¿Cómo podemos salirnos de esta necesidad de ser mejor que l@s demás, para poder sentirnos mejor? Aquí es donde entra el concepto de “Autocompasión”. No es una manera de juzgarnos positivamente. Autocompasión es una manera de relacionarnos amablemente con nosotr@s mism@s, acogiéndonos tal y como somos.

Kristin Neff menciona 3 aspectos importantes en el trabajo con la autocompasión:

1.-Tratarnos con amabilidad frente a las autocríticas severas. Tratarnos como tratamos a nuestr@s mejores amig@s: con paciencia, amabilidad y apoyo. Solemos ser muy dur@s y crueles con nosotr@s mism@s, sobre todo con el lenguaje interno que utilizamos. Muchas veces somos nuestr@s peores enemig@s. Por medio de la compasión, le damos la vuelta a la situación y nos tratamos como a nuestr@s mejores amig@s.

2.- Humanidad compartida. Por medio de la autoestima, nos enfocamos en aquello que nos diferencia de l@s demás, o nos hace mejores. Por medio de la compasión, nos enfocamos en aquello que tenemos en común con l@s demás, en el significado de ser humano. ¡Ser humano significa ser imperfect@! Todas las personas del mundo son imperfectas y sus vidas lo son también. La sensación de que hay algo erróneo en nosotros, nos separa de los demás,, incrementando la sensación de aislamiento e imperfección… cuando en realidad es precisamente esto, el sufrimiento y la imperfección lo que nos conecta con l@s demás.

3.- Atención plena / Mindfulness: significa estar presente en el momento. Necesitamos reconocer, validar y aceptar el hecho de que sufrimos, para poder tratarnos con compasión. A menudo no somos conscientes de que sufrimos, especialmente cuando nos juzgamos con dureza. Muchas veces lo hacemos porque creemos que la autocrítica es un medio de motivación. Creemos que, si no nos criticáramos, seriamos demasiado bland@s, autoindulgentes y vag@s. Pero la investigación actual muestra justo lo contrario: la autocrítica socava la motivación… y ahora explicamos el motivo:

a) Cortisol y adrenalina: Mediante la autocrítica activamos nuestro sistema de amenaza en nuestro cerebro reptiliano. Es el sistema que emite adrenalina y cortisol ante la amenaza y nos prepara para la huida o la lucha. Amenazamos nuestro autoconcepto. Cuando enfocamos en lo que no nos gusta de nosotr@s y en nuestras imperfecciones nos sentimos amenazad@s y automáticamente activamos el sistema de lucha, atacándonos a nosotr@s mism@s

b) Oxitocina y opiáceos: Afortunadamente también somos mamíferos. Existe otra manera en la que podemos sentirnos segur@s y esta es activando el sistema de cuidado y protección de los mamíferos. Lo que distingue a los mamíferos es que nacemos inmadur@s, el infante necesita de los cuidados maternos para sobrevivir. Nuestros cuerpos están programados para responder a la calidez, el trato cuidadoso y vocalizaciones suaves. Así, cuando nos damos compasión, segregamos oxitocina y hormonas tranquilizadoras… nos sentimos segur@s, facilitando un estado mental óptimo para dar lo mejor de nosotr@s mism@s.

La investigación muestra resultados muy claros: autocompasión correlaciona fuertemente con salud mental, menor depresión, menor ansiedad, menor perfeccionismo, menores niveles de estrés. Está fuertemente relacionado con estados mentales positivos como felicidad, satisfacción vital, motivación, capacidad de responsabilizarse, estilos de vida más sanos… también se relaciona con una mayor sensación de conexión con l@s demás y con mejores relaciones interpersonales.

Comparando autoestima con autocompasión, vemos que, aun compartiendo parte de los beneficios, no comparten alguno de sus obstáculos. Autocompasión no correlaciona con narcisismo, ni con comparaciones sociales constantes ni defensas del Ego. Proporciona un sentido de valía personal más estable. Cuando te equivocas o fracasas en algo, la autoestima te abandona y justo ahí entra la autocompasión y te proporciona la sensación de ser válid@, no porque hayas conseguido algo valioso o porque te juzgues positivamente, sino porque eres un ser humano que merece amor en este momento. Autocompasión no es autoindulgencia, ni egoísmo. Cuanto más abierto esté nuestro corazón hacia nosotr@s mism@s, más disponible estará para l@s demás. ¡Recuerda ser tu mejor amig@! Es más fácil de lo que crees y tu vida cambiará.

 

Basado en Kristin Neff: Self-Esteem and Self-Compassion

 

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